martes, 13 de abril de 2010

No sólo sobra un rey - Jorge del Castillo Morales



Esta semana se cumplen, el día 14 de Abril para ser exactos, setenta y nueve años desde el nacimiento de la II República Española. Este hecho marcó un antes y un después en la historia de nuestro país, una huella que auguraba el comienzo de la evolución hacia la libertad, la igualdad y la fraternidad que la mayoría de los ciudadanos pretendía tener y que se conseguiría más pronto que tarde ¿o no?


La existencia de un monarca como jefe de estado es un hecho que no termina de encajar en un sistema llamado democrático, como bien todos sabemos. Tenga el poder que tenga, un cargo público vitalicio es algo que choca con todo principio de evolución en este sistema del poder del pueblo, y lo muestra más inmaduro aún de lo que algunos nos quieren hacer creer. Desde el punto de vista evolutivo, al menos como el que escribe lo puede y debe opinar en este artículo, el rey es el menor de los cambios que la República podría traer; tenemos una gran cantidad de derechos (y por qué no decirlo, de deberes) que el futuro podría mostrarnos y cedernos, al menos como simple unión de la voluntad de un pueblo sin golpes de estado intermedios ni bien atados nudos enrevesados.


Si llegado el día algunos de los poderes fácticos y ciertos ventrílocuos de Cristo, manejando a su antojo su propia representación de Dios, atentaron contra la voluntad de la mayoría de un pueblo, no fue con el objetivo principal de Borbonizar, Austrizar o Saboyizar el sistema. La principal tarea de dichos individuos fue devolver los privilegios a las cúspides piramidales; evitar que España fuera de todos, por todos y, principalmente, para todos.


Y esa República proclamada el 14 de Abril de 1931 es un modelo a seguir, no tanto por su guía, sino debido a la libertad, a la igualdad y la fraternidad que, a día de hoy, deben ser las que coronen, gobiernen y gestionen este estado monárquico y republicano llamado España.


Jorge del Castillo Morales, coordinador provincial de Izquierda Socialista - PSOE.

El Foro por la Memoria de Guadalajara asistirá al homenaje a las víctimas



El Foro por la Memoria de Guadalajara os invita a sumaros al homenaje a las victimas del franquismo, convocado por Izquierda Unida de Guadalajara, con motivo del 79 aniversario de la II República y que constará en una ofrenda floral en el Cementerio Municipal de Guadalajara a las 11:00 horas del sábado 17 de abril y con una limonada republicana, el mismo día a las 12:00 horas, en la Plaza del Jardinillo de la capital.

El Foro por la Memoria, asociación independiente y que no tiene relación orgánica con ningún partido político, asiste regularmente a todos los actos que tengan como objetivo el reconocimiento de las víctimas del franquismo en Guadalajara.

¿Qué República? - Enrique Alejandre Torija


En el mundo hay muchas repúblicas y en ellas hay asalariados, y hay explotadores, y hay capitalistas. Y la clase obrera consciente, la socialista, aspira a que esto desaparezca. Y eso no desaparece dentro de una república burguesa,,por muy democrática que esta sea.

(Francisco Largo Caballero, dirigente socialista y de la U. G. T., en la escuela de verano de las JJ. SS. de 1933)

La II Republica, declarada el 14 de abril tras la victoria de la conjunción republicano-socialista en las elecciones municipales dos días antes y la marcha de Alfonso XIII, suscitó grandes esperanzas para millones de pobres. Creyeron que traería pan, tierra y trabajo para todos pero la realidad es que, según pasaba el tiempo, a las enormes necesidades del pueblo no se les daba una salida, por lo que obreros y campesinos tuvieron que hacer lo que las leyes no hacían y ocuparon tierras y fábricas y las pusieron a trabajar. Su hambre y su miseria no podían esperar los cien años que conforme a la legislación de la Republica, se calculaba iba a tardar en realizarse la reforma agraria. El resultado final de aquella “republica de trabajadores” es bien conocido: banqueros, terratenientes e industriales-con el apoyo de la Iglesia Católica-auparon a Franco para liquidar las conquistas de los trabajadores.

La derrota republicana tuvo mucho que ver con los planteamientos de aquellos que decían “primero hay que ganar la guerra, ya haremos la revolución”, posponiendo para un futuro indefinido la satisfacción de las demandas de asalariados y campesinos pobres, con lo cual surgió en la mente de muchos la inevitable pregunta: “¿entonces que me da a mí la Republica?”, y ya se sabe, la moral del combatiente en las guerras es algo muy delicado...

Hoy setenta y nueve años mas después, el debate monarquía o república comienza a estar- incipientemente, es cierto- de nuevo en el candelero y el término “ republica” sigue asociándose a transformaciones en la sociedad. En el futuro es de suponer que la disputa llegue al nivel del hombre de la calle y volverán los viejos y testarudos interrogantes: ¿una republica sin mas?; ¿cómo la que hay en Francia o EE.UU.?; ¿república para solucionar los problemas de la mayoría de la población o un simple lavado de cara del poder?. Luchar para cambiar de jaula, aunque esta tenga barrotes de oro, no vale la pena. La república del futuro será aquella que dé satisfacción a carencias como el trabajo, la vivienda, la educación..., en beneficio de los mas o será un fraude. Naturalmente para que esto sea posible se hará necesario que la riqueza y la gestión de la misma estén en manos de los trabajadores. Ese es el único camino.