jueves, 29 de octubre de 2009

GUADALAJARA 1789-1797. DESPIDOS, SALARIO ESCASO, FALTA DE PAN Y EL CONTAGIO DE LA REVOLUCION FRANCESA. - Enrique Alejandre Torija.


En esta ciudad la manufactura real experimentó una inquietud laboral durante mucho tiempo y frecuentes incidentes, que no equivalían todavía a un movimiento de la clase obrera, pero que demuestra que los trabajadores eran capaces de realizar acciones individuales y colectivas para conseguir mejoras salariales, mejores condiciones y procedimientos legítimos.

J. Lynch. “La España del siglo XVIII”

Desde su creación en 1719, la Real Fábrica de Paños de Guadalajara fue escenario de frecuentes conflictos laborales en la que sus trabajadores dieron muestra de gran combatividad.

En los últimos años del siglo XVIII las demandas laborales confluyeron con agudas crisis de subsistencias y la aparición de propaganda alusiva al destronamiento de la monarquía en el vecino país de Francia , causando la alarma en la corte borbónica que no dudó en enviar tropas a Guadalajara.

En el año 1789 la ciudad sufre las consecuencias de una mala cosecha que da lugar a la escasez de pan y su encarecimiento, lo que obliga a disponer del grano guardado en los pósitos de la ciudad y a comprar trigo con dinero de la Real Fabrica. 1 Tres años antes, la misma situación había obligado a las autoridades a tomar medidas de aprovisionamiento “porque siendo las dos terceras partes de la población,(los obreros de la fabrica)... los mas temibles por su indocilidad... por las consecuencias que podían resultar de su falta de alimento tan indispensable, como porque abandonarían sus labores y quedarían desiertos los despachos y oficinas de tejedores, cardadores, estambreros2 y demás clases que compone la fabrica3 Esta situación da lugar en el año mencionado a una agitación de los obreros de la fabrica, que colocaron pasquines contra Miguel Vallejo, director de la misma,4 que informa así a instancias mas altas sobre el momento que se vive en Guadalajara: “En el día se haya esta ciudad sumamente agitada con motivo de la escasez de pan y precio a que se ha fijado la venta, atendida la carestía de granos y que los ánimos están movidos según lo acredita el pasquín que esta noche se ha fijado contra mi” 5 Lo cierto es que además se había despedido a obreros en la empresa.6 Parecidos sucesos se repetirían un año mas tarde. Vallejo pide a Lerena, secretario de Hacienda, que se les aumente el jornal a los trabajadores:por no poderse mantener con lo poco que ganan, lo cual ciertamente carece de actualidad, con lo caro de los alimentos de primera y segunda necesidad7

En 1794 este malestar social provocaría un amotinamiento de mujeres, que en gran numero acudieron a la casa del alcalde mayor, al que obligaron a vestirse y salir a la plaza acusándole de haberse ido a cazar dejando desabastecida la ciudad. 8

Unos días mas tarde vuelven las protestas . Un grupo de vecinos , entre los que se hallan trabajadores de la fabrica, se enfrentan al alcalde al que reprochan la falta de pan, y este les remite al director de la fábrica de paños para que se lo proporcione.9

La situación fue adquiriendo características de motín . A las protestas en las calles por la escasez del alimento básico y su encarecimiento, siguió la declaración de huelga por los trabajadores de la Fábrica; se asaltó a panaderos de Marchamalo y fue ocupado el posito para impedir la venta de trigo a estos . En la plaza mayor de Guadalajara aparece un pasquín con este texto:

Caballero corregidor, pues eres juez privativo de este pueblo y también eres la justicia mayor, pon gobierno y hoy en día has de surtir la ciudad de pan , sea de Marchamalo o de donde fuera y hazlo si no quieres experimentar lo mismo que el rey de Francia el día pasado haz lo que se te previene o te has de acordar 10

Aunque los Borbones se habían visto obligados a llevar a cabo reformas ante el malestar creciente de amplios sectores sociales producto de la crisis económica , de la falta de subsistencias, del alza de los precios subsiguiente y el miedo a las noticias que llegaban de Francia , ello no impidió el estallido de nuevas revueltas como en Barcelona y Guadalajara en las que aparecen en los manifiestos alusiones a la revolución en marcha allende los Pirineos.11

Cuando en 1797 los tejedores de sarguetas12 fueron a quejarse al director de la fabrica de Guadalajara por la mala calidad de las hilazas13 que recibían, lo que no les permitía hacer un trabajo adecuado para ganar un salario suficiente , aquél no sólo no escuchó sus peticiones sino que además se les respondió con el envío de un batallón de la guardia.14 Durante cuatro días los tejedores tomaron el partido de suspender sus labores y de estorbar que aquellos individuos pacíficos que querían proseguirlas , lo ejecutasen . consta que se hicieron fuertes en la Fabrica, resistiendo a salir de ella: que entretanto, una porción de mujeres tumultuadas pedía la cabeza de un maestro : iba a apedrear su casa; y entre ellas se distinguen y nombran dos mujeres de sargueteros. Al otro día de este alboroto prosiguen en la resolución de no trabajar, ni dejar trabajar: se derraman por el pueblo, pidiendo y sacando limosna: en fin las demás fabricas que no tenían ni el mismo interés, ni las mismas pretensiones, dan señales de la misma insubordinación”.15 Aparentemente este hecho no tenia mayor trascendencia que el de una huelga como otras, pero la sorpresa fue mayúscula cuando el 14 de enero, cuarto día de la huelga, entró en Guadalajara una fuerza militar compuesta por dos escuadrones de caballería y dos batallones de infantería al mando del teniente general Jorge Juan de Guillelmo,16 ante el miedo de la posible participación de extranjeros en la revuelta. Eran los años de la revolución francesa y la monarquía, buscaba ante todo, impedir el contagio revolucionario. Cabarrús17 había encontrado una similitud de la huelga de Guadalajara con la revolución francesa al haber “empezado ésta en Paris por la insurrección de los operarios de una fabrica contra el fabricante que los mantenía”.18En un informe posterior Cabarrús descartó la presencia de agitadores extranjeros y lo achacó al desarraigo de los trabajadores provenientes de otras provincias, que se traducía en una actitud rebelde. La huelga a la que hace referencia Cabarrús son los conflictos de Reveillon , los días 28 y 29 de abril de 1789, que precedieron con alguna antelación al asalto y toma de la Bastilla.19 El problema se complicó con la falta de pan . El año 1797 es uno de los mas castigados por las crisis de subsistencias como igualmente lo serán los años 1789,1794,1798,1803 y 1804. , que ocasionaron “una intensa subida de precios en la España Interior20 Bajo el Antiguo Régimen , dado que los bajos rendimientos y los problemas de almacenamiento no permitían acumular excedentes de grano las crisis de subsistencias originadas por la escasez de las cosechas ocasionaban la especulación y el hambre. El alojamiento del ejército en Guadalajara fomentaba los desordenes por la inactividad de la tropa la vez que agregaba mas bocas a alimentar precarizando aún mas la situación. En marzo los acusados fueron destinados a trabajos forzados.21

Las ideas y el impacto de la revolución francesa tuvieron su eco entre las capas populares del Estado Español , desbordando los cinturones de seguridad que el temor de la monarquía había interpuesto para impedir su difusión. Aunque aparentemente la sociedad del Antiguo Régimen en España permanecía inamovible, bajo su superficie comenzaban a producirse cambios que eran el tanteo para otros de mucha mas trascendencia que se producirán en el futuro.

El CAPITALISMO y sus obligadas, necesarias y reiteradamente anunciadas CRISIS


No hay que irse muy lejos para informarse del capitalismo, de lo que es y de lo que conlleva. Una vez sabido, podemos centrarnos en la inhumanidad de este sistema fascista, opresor y excluyente, reservado para que una minoría privilegiada viva a costa de la explotación de una gran mayoría. O acabamos con él o acaba con nosotros.

La misma wikipedia nos informa de las predicciones que se hicieron hace más de un siglo sobre las crisis cíclicas capitalistas:


Crisis cíclicas
De Wikipedia, la enciclopedia libre

El concepto de crisis cíclicas proviene de las teorías de Karl Marx. Marx sostenía que aproximadamente cada ocho años y medio el capitalismo registra una crisis. Las teorías sobre la duración y evolución de las crisis son numerosas. Los ciclos económicos pueden verse como intervalos de desarrollo y crecimiento que producen crísis cíclicas.

La economía capitalista se desenvuelve necesariamente en oscilaciones cíclicas que alternan la prosperidad, crisis, recesión y reactivación. Esto ocurre en todos los países en donde esta economía se ha desarrollado, pero no necesariamente la crisis y las diferentes fases del ciclo económico ocurren simultáneamente en todos los países ni en todas las ramas de la economía.

Causa

Según la teoría marxista de la crisis, a medida que crece la competencia entre los capitales, crece también la inversion en Capital Constante (parte de capital inicial destinada a la compra de medios de producción) que reduce la inversion en capital variable (parte del capital inicial destinado a la reproducción de la fuerza de trabajo).

De esta manera, aumenta la composición orgánica del capital, aumento en capital constante y una reducción en la inversion en Capital Variable, o sea no inversion en la reproducción de la Fuerza de Trabajo, única mercancía productora de valor, de esta manera este movimiento ocasiona la caída tendencial de la tasa de Ganacia del capital en su conjunto. La tasa de ganancia es definida como la proporción entre la plusvalía y la suma del capital constante y el capital variable, esto provoca la caída de la masa de ganancia por la superproduccion de capital. Al bajar la ganancia se reducen las inversiones y por esta vía el empleo y el consumo de maquinarias, materias primas y artículos de subsistencia, multiplicándose el efecto depresivo y expandiéndose a otras ramas de la industria.

La baja de la tasa de ganancia se contrarresta mediante la destrucción de capitales, bien sea física, por la guerra, o meramente económica, por la competencia. Las empresas se arruinan, aumenta el desempleo y la precarización del trabajo, desvalorizándose la fuerza de trabajo. La acumulación de capital resurge pues para los competidores victoriosos (que han absorbido a las empresas quebradas o a su porción del mercado, fortaleciéndose la tendencia a la concentración y centralización del capital) el aumento de la ganancia vuelve a ser más rápido que el incremento de la inversión.

En este proceso básico de la recuperación se imponen simultáneamente el aumento de horas de trabajo de los obreros y la rebaja de salarios reales y prestaciones sociales, aprovechando el desempleo; la apropiación del aumento de la eficiencia del trabajo; el saqueo colonial de otros pueblos o de los campesinos, indígenas y artesanos; la guerra, las maniobras políticas, las conquistas y la inversión en países o zonas "atrasadas", donde la tasa de ganancia es más alta; el cobro de intereses a las empresas del Estado o a otros Estados, etc.

El único método "limpio" para salir de las crisis ha sido abaratar el capital mediante los descubrimientos, el esfuerzo del gobierno y el avance tecnológico, pero este método a la larga también termina en descenso de la cantidad proporcional de trabajo agregado y de la parte de capital invertida en salarios, restableciendo al cabo del tiempo la causa de la crisis, al utilizar menos trabajo vivo por peso invertido y volver a incorporar menos valor nuevo y obtener menos plusvalía con relación a los valores viejos, al capital constante o trabajo muerto.

Duración de los ciclos

El ciclo aproximadamente de 8 años y medio se conoce como ciclo Juglar, por el médico francés Clement Juglar que lo descubrió. Posteriormente se ha comprobado que estos ciclos "medios" son fracciones de ciclos más largos, de 40 a 50 años, también conocidos como "ondas largas", que tienen una fase de expansión en que los auges son más fuertes y prolongados y una de descenso con crisis fuertes y depresiones prolongadas. Estos ciclos largos se denominan ciclos de Kondratieff, en memoria del economista ruso que los estudió.

Además pueden detectarse oscilaciones de cuarenta meses o ciclos cortos, a las que se denomian ciclo de Kitchin, por su descubridor. Joseph Schumpeter fue el expositor del modelo tricíclico y vio el motor de las oscilaciones económicas, en la innovación.

Algunas ramas de la economía registran oscilaciones por fuera de este modelo. En el caso de la industria de la construcción con ciclos de 15 a 20 años o el caso de la agricultura con ciclos de 9 a 11 años.

Para Schumpeter, "cada fluctuación económica constituye una unidad histórica que no puede explicarse sino mediante un análisis detallado de los numerosos factores que concurren en cada caso".


Referencias

* Marx, Karl 1867-1894: El Capital III: 213-263; Fondo de Cultura Económica, 2ª ed. 1959, México.dufenshmarmsanek
* Schumpeter Joseph A. 1935: "Análisis del Cambio Económico"; Ensayos sobre el Ciclo Económico: 17-35; Gottfried Haberler compilador. Fondo de Cultura Económica, México, 2ª ed. 1956.





Por lo tanto, las crisis cíclicas del capitalismo es algo sabido y bien sabido desde antes de que nuestro propio partido fuera fundado. Karl Marx tenía, tiene y, parece ser, tendrá razón.


Jorge del Castillo Morales.
Izquierda Socialista de Guadalajara - PSOE.

Foto-Montaje de las Jornadas Federales de Izquierda Socialista - PSOE 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

Firmas contra la condena del comunismo

Se están recogiendo firmas en contra de que la ideología comunista sea equiparada al nazismo.

Seguid este enlace si quereis participar en la recogida de firmas:

http://23august.kke.gr/es/

MacCarthismo a la europea - Jorge del Castillo Morales.

Soplan vientos de condena. En un tiempo en el que el mismo sistema capitalista se tambalea y no sabe a quien culpar, una amplia mayoría de los partidos europeos defensores del liberalismo económico buscan equiparar nazismo y comunismo y ponerlos en la misma balanza. ¿Tanto miedo hay a repartir, compartir y, en definitiva, a vivir?

Lo siento, pero porque el comunismo no crea en el sistema actual no es base para ser condenado. Mientras que el nazismo defiende la igualdad entre los miembros de unas características especiales, ya sea por religión, raza o, simplemente, físico, el comunismo no diferencia por inofensivos rasgos individuales o de grupo. Si alguien quiere apelar a las muertes que ha habido en “dictaduras del proletariado” por cuestiones políticas, les puedo decir clara y llanamente que vienen dadas por el fascismo que ha caracterizado a algunos regímenes “pseudocomunistas”, perfectamente diferenciable con un sistema económico. El sistema económico más represor que tenemos, el sistema económico que no necesita de cárceles para que la gente se muera de hambre es el capitalismo, y mientras estemos en los países privilegiados parece ser que debemos mirar hacia otro lado.

Las bases del comunismo no creen en la propiedad privada. Cada uno posee una vivienda, ya sea más grande o más pequeña en base a lo que necesite, siendo este un espacio particular, individual y privado, así como todos los bienes que necesitamos para vivir. ¿Cuál es el problema? El mercado “libre” deja de ser libre para explotar, deja de ser libre para injusticias, deja de proclamar la libertad de que unos seamos más que otros en base a las capacidades y no a las necesidades. ¿No sería más humano que los fuertes ayudaran a los débiles? Quizá, pero parece ser que no sería suficientemente europeo.

La izquierda no puede consentir que una ideología criminal como es el nazismo se equipare con un pensamiento que busca la justicia económica para todos los seres humanos sin distinción. Un fantasma recorre Europa, y el capitalismo lo sabe.


Jorge del Castillo Morales

Coordinador provincial de Izquierda Socialista de Guadalajara - PSOE.